Una desgarradora angustia que se prolongó por tres décadas finalmente ha llegado a su fin.
En Colombia, la familia de Félix María por fin puede despedirse del ser querido que desapareció tras salir a trabajar al campo hace treinta años. Sus restos fueron ubicados en una fosa común. "Sé que lo tengo aquí", dice
Romelia, la madre de Félix María, entre lágrimas.
Graduación agridulce: Hijos de trabajadores agrícolas celebran su éxito académico bajo la sombra de las deportaciones