El orgullo y la nostalgia se mezclaron en una ceremonia que reflejó dos caras de la realidad migrante en los Estados Unidos.
Más de 40 jóvenes, hijos de trabajadores agrícolas, celebraron su camino hacia la educación superior en un evento profundamente emotivo. Por un lado, la alegría desbordó el recinto al reconocer el sacrificio de sus padres para sacarlos adelante. Sin embargo, el festejo se vio empañado por
historias de familias que hoy están separadas por deportaciones.Alertan por riesgos de tornados y lluvias en EEUU hoy y mañana jueves