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Lograrlo nuestra compañera adriana villamaín tiene todo el recuento de lo que viven embarazadas, niños y adultos mayores, es lamentable. Aferrados por el coronavirus y acosados por el hambre sin un techo para resguardarse de la pandemia, miles de venezolanos enterraron sus sueños y deciden regresar a su pís, lo hacen desde chile, peú y viajan con sus hijos huyendo desde ecuador.
Hace un mes saí de guayaquil, me vine por la cuestón del coronavirus, tengo tres niños ás en venezuela y saí de mi pís por la necesidad de mis hijos. Son miles los caminantes venezolanos que se ve por las carreteras.
Tristes dicen que cuando comenó el contagio empeó a escasear la comida y el trabajoy en todas partes los dejan solos a su suerte. Nos echaron como unos pero si algunos no pudieron recoger su ropa ni cosas personales y sin dinero en la calle.
Nos desalojan de nuestros arriendo si no tenemos trabajo no tenemos ómo alimentar a los niños con nuestra muy diícil ante la crisis el gobierno colombiano les presó autobuses para facilitar el retorno. Necesitamos que se ponga la mano en el coraón y traer fin de darnos una ayuda humanitaria.
Pero apenas cruza la frontera una nueva pesadilla comienza, este ídeo grabado por los inmigrante es un reén en san antonio áchira donde ubican a los recén llegados. Aqí no hay nadie en esperando, quienes el gobierno ni siquiera que comer nos tienen secuestrados señores no hay agua para lavarse las manos, y mucho menos leche.
Cientos de venezolanos que buscan un refugio siendo esta su casa lo que encuentran sea mayor decií mayor abandono que calculan que 1800 venezolanos esán cruzando diariamente. A este drama se le suman las filas en la frontera de que todo deben tomarse la temperaturapuesto que nicoás