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Continuamos con más de primer impacto en vivo, herido y sin pensar en su propia vida. Un joven enfermero salvó a más de siete militares que quedaron atrapados dentro del fuselaje de un avión que se accidentó en la selva.
Desde colombia, adriana villamarín nos cuenta esta admirable hazaña de este héroe de impacto. Solo 15.
Segundos duró en el aire el hércules c 130 de la fuerza aérea. Hoy llegaron.
125 soldados y policías. Se estrellaban sin remedio en plena selva amazónica.
Con el choque, el combustible desató el infierno dentro y fuera del avión, que venía cargado con pólvora y granadas. El estallido de la munición hacía imposible la tarea de rescate desde el exterior.
Así que en medio de las balas detonadas, sin control, la misión quedó en manos de uno de los sobrevivientes, el soldado oscar piedra, y me encontraba con mis piernas atrapadas bajo los equipos. Y cuando me veo luz, pidiendo ayuda.
Quienes estaban en el lugar aseguran que el soldado piedra sangrando y haciendo uso de una resistencia descomunal, hizo por lo menos siete viajes con sus compañeros cargados al hombro para ponerlos a salvo del fuego. Los demás.
A escuchar esas voces allá. Los sobrevivientes fueron trasladados a bogotá con quemaduras y fracturas, algunos muy graves en este avión.
Ambulancia, asegura el soldado piedra, que ya después, cuando fue llevado a cirugía en el hospital militar, el rostro de una joven oficial seguía latente en su memoria. Cuando me logró salir del avión.
Esto a ella la encuentro a unos cinco metros de donde yo caí y la encontré mover el pie. Tenía una fractura en el pie derecho.
Yo le dije a ella no te preocupes que yo la bien. Días después del accidente aquí en el hospital militar, esa oficial de la fuerza aérea no paraba de preguntar por ese ángel que la había protegido.
Estaban en pisos distintos, recuperándose de sus heridas. Y yo tengo que darle un abrazo.
Gracias. Y en ese abrazo dice el soldado piedra que al fin comprendió la magnitud de lo que había hecho en esos caóticos minutos tras el accidente.
Leo absolutamente todo. Gracias por su fuerza.
De dónde ese momento tan impactante. Mil gracias.
Le debo todo a usted. De verdad, muchísimas gracias.
La capitana lozano dice que aunque jamás había visto al soldado piedra, fue esa hermandad que se teje en las trincheras la que le dio una nueva oportunidad de vida a ella protegió de la muerte este inolvidable soldado. Una historia de impacto, una escalofriante lección de solidaridad.
Definitivamente 69 víctimas fatales de ese grave accidente recibieron honores militares en el mismo hospital