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Familias tengan érdida de sus seres queridos. Familias esán unidas por el dolor.
Desde hace nueve años todos los ías alicia acude a visitar los restos de su hija. A los 18 años la joven angela fue secuestrada y asesinada por miembros de la delincuencia organizada en el 2010, una de lasépocas ás sangrientas de la narco guerra en éxico.
Desde desaparecida cinco ías. Fueron los cinco ías ás desastrosos de mi vida, ás horribles, con mucha ansiedad, mucho dolor.
Y al quinto ía sale en el peródico que haían encontrado un cuerpo con las caracteística de mi hija. Con la esperanza de que se trataba de una equivocacón de que no era el caáver de daniela, sus otras óxica fueron a ver el cuerpo.
Lamentablemente tuvieron que aceptar la triste realidad. Efectivamente era el caáver de su hermana.
Yo tocaba la puerta porque deían, encontramos a la mira y volteo para esperar que llegue y no, me dice, daniela esá en el cielo. Fue un dolor enorme.
Un dolor enorme porque yo lo que queía era verla devuelta, verla con vida. El dolor de perder un hijo es algo indescriptible y alicia toó mucho tiempo en recuperarse.
Hoy ya no hay ágrimas porque dice ya lloro todo lo que teía que llorar. De las etapas del duelo es la ás diícil aceptar.
Aceptar la muerte de un hijo. Aí es como toó fuerza para unirse a graciela ías, otra mujer que comparía su mismo dolor por la masa de un cuenta que haía muchas madres que haía perdido a sus hijos y comenzaron a reunirse en estos saón de la iglesia.
Sufre la érdida de un hijo es algo sumamente diícil para cualquier persona, sin embargo, estas madres de familia lo han superado poco a poca apoándose mutuamente. Me sení con una tristeza y tan sola que me dije, no puede ser que yo con tanta gente me sienta tan sola, tiene que haber ás maás que esén pasando por lo mismo que yo.
Poco a poco se fue asomando yayo y cumple ya nueve años con este grupo al que llamaron renacer, geles de luz, donde decenas de madres se rúnen al lado de esta pared con el futuro de sus hijos fallecidos al compartir sus historias y sus sentimientos, a llorar hombro con hombro. Nos reunimos, platicamos de la vida de nuestros hijos, no diía que murieron, de su vida y hacemos un honor, un homenaje a la vida que nos dieron, el amor que nos dieron.
Como raquel, que no perdó uno, sino dos hijos. La primera vez se desahoga uno, llora y todo lo que puede uno, porque los hijos le pueden a uno.
Pero gracias a este grupo, reé se, yo he salido adelante. Yo cuando vine aqí yo no me levantaba ni nada.
Aunque sus hijos han muerto por diferentes motivos, todas comparten el mismo dolor. Yo recuerdo que mi padre en la puerta y haía muchas maás, muy sorprendida porque en esos momentos yo se ía que era la única maá que haía perdido a un hijo.
Uno espera morir primero que sus hijos, y el que su hijo de una o muera primero que uno la verdad nos cambia todo. Vemos a la muerte de cerca y al enfrentarla, porque hay que enfrentarla.
Y nos hacemos ás espirituales. Nosotros venimos aqí a enfrentar la muerte de nuestros hijos, pero con nuestra propia vida hacemos un homenaje para ellos.
Y a pesar de que muchos de