Tras la entrega de exfuncionarios de
Sinaloa a autoridades de
EE.UU., acusados de presuntos vínculos con el
Cártel de Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que su gobierno no protegerá a nadie si existen pruebas de delitos, incluso dentro de su propio partido. Los implicados enfrentan cargos por
soborno, narcotráfico y
conspiración, mientras las investigaciones continúan y se analizan posibles acuerdos de testimonio en Washington.