Una nueva ley en Texas prohíbe el aborto después de seis semanas, tiempo en el que muchas mujeres aún no saben que están embarazas, y recibió el respaldo de la Corte suprema, por lo que el presidente Joe Biden le pidió al Departamento de Justicia de EEUU que intervenga para proteger el acceso a la interrupción del embarazo. La ley no contempla excepciones, ni en los casos de violación ni por temas de salud.
Ver más de esta noticia.