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Vas a quedar. Reyna rodríguez visitó a la familia gámez cuéllar en su casa en mcallen, texas.
Mi bebé. La familia gámez cuéllar comienza un nuevo día.
Es una emoción bien grande. Un agradecimiento enorme con todas las personas que que hicieron posible esto juntos otra vez.
Tras ser liberados por ice. Es mi hijo hermoso.
Pero detrás de esas sonrisas, crueldad, injusticia y desesperanza, hay una experiencia amarga que en. 25 años nunca había llorado, nunca había llorado.
Y ahí se me acabaron las lágrimas. Tenía que seguir con su tratamiento.
Yo tengo un tipo de cáncer en la en la sangre este. Constantemente en tratamiento.
Ya tengo siete años con mi enfermedad. Antonio, quien por tener 18 años fue separado y enviado a otra instalación para adultos.
Yo pensé que mi vida se había acabado aquí. No podía dormir y tampoco practicar lo que tanto le apasiona.
La noche en vez de en vez de dormir nomás estaba como acordándome de las canciones que que tocaba aquí. Joshua, el más pequeño, dijo que pasaron días muy tristes en el centro de ice para familias en texas.
Sentía dolor, sentía. Me sentía muy triste.
En serio al saber que no estaba. Pero ya estamos juntos.
Yo sé bien que estoy afuera. El día en que yo me muera.
Temía perder su habilidad musical al no saber por cuánto tiempo permanecerían encerrados. La música, literalmente, es la parte.
Es la mitad de de mi alma. A menos de un año, los dos hermanos mayores recibieron reconocimiento en el capitolio por sus actuaciones con el mariachi oro de mcallen high school, lugar en el que se reunieron amigos, familiares y miembros de la comunidad para darles la bienvenida.
Nunca nos abandonaron. Esta familia mexicana continúa su proceso migratorio.
Ambos, luis y emma, tendrán que portar un grillete electrónico. Preparan para regresar a la escuela con las mismas ganas de seguir luchando dentro y fuera del escenario.
O sea, tampoco vinimos a andar huyendo de del propósito que que tenemos aquí. Que