El presidente
Donald Trump elogió la relación actual
entre Washington y Caracas al afirmar que
ambos países obtienen beneficios del petróleo. Tras la captura de Nicolás Maduro, Estados Unidos asumió el
control del crudo venezolano, enviando cargamentos a Houston y Luisiana. Los
ingresos petroleros de la nación sudamericana aumentaron más del 21% durante el primer trimestre de 2026, lo que generó más de 5 mil millones de dólares, aunque la
población local
aún no percibe estos recursos.