La guerra en Irán y la incertidumbre internacional
disparan los precios del combustible en Estados Unidos, alcanzando promedios
no vistos desde hace cuatro años. En estados como
California, los conductores pagan
más de seis dólares por galón, mientras el alza en
el diésel encarece el transporte de alimentos y productos básicos. Expertos recomiendan comparar estaciones de servicio y usar programas de descuento, ya que
la gasolina podría seguir subiendo si el conflicto persiste.