Miles de personas abarrotan las calles y la carrera oficial este
Miércoles Santo para presenciar el paso de las cofradías históricas. Tras cumplir siglos de tradición, hermandades como
San Benito y Los Javieres dirigen a sus nazarenos hacia la catedral de Sevilla para rendir su estación de penitencia. La jornada destaca no solo por el fervor religioso que evoca el pasaje bíblico de Judas, sino también por el esfuerzo físico de los costaleros que sostienen imágenes de gran tonelaje.