Un juez federal ordenó suspender la deportación de su padre y Liam Conejo, el niño de cinco años cuya
historia conmovió al mundo tras los operativos de ICE en Minnesota. Pese al fallo, la familia continúa bajo custodia en Texas. El impacto de las
imágenes de su detención ha provocado que miles de familias migrantes abandonen sus hogares por temor a la separación, mientras
organizaciones de derechos humanos exigen la liberación inmediata por el bienestar del menor.