El índice DAX de Alemania opera bajo cautela mientras los inversores retoman actividades tras el receso de
Semana Santa. El
mercado financiero de Frankfurt vigila de cerca la tensión en Oriente Medio, donde el ultimátum de Donald Trump para reabrir el
Estrecho de Ormuz genera incertidumbre global. Los analistas advierten que
la estabilidad de las 40 empresas más importantes de la bolsa alemana depende ahora de
la resolución de este conflicto y su impacto directo en los precios del crudo.