El
Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) instruyó a sus oficiales evaluar las
actividades en redes sociales de los solicitantes de residencia. Según las
nuevas directrices, el gobierno podrá negar el beneficio a quienes expresen puntos de vista extremistas, apoyen causas como las protestas pro-Palestina o cuestionen valores estadounidenses. Expertos advierten que
una negativa no solo frena el trámite legal, sino que
transfiere automáticamente el caso a una corte de deportación.