Un
operativo migratorio de
ICE en una
fábrica de
Carolina del Sur resultó en la
detención de 48 trabajadores indocumentados. Las autoridades ejecutaron la acción como parte de una
investigación criminal por
robo de identidad a ciudadanos estadounidenses
y falsificación de documentos oficiales denominada. La
Operación Ghost Story también provocó el arresto de
dos altos directivos de la planta y generó temor en los comercios de la comunidad hispana local.