Equipos de salud en 11 estados rastrean a 18 personas que regresaron anticipadamente del
crucero afectado o compartieron vuelos con pasajeros enfermos. El rastreo sanitario responde a la naturaleza del
hantavirus, cuyos
síntomas pueden tardar semanas en manifestarse. Mientras una ciudadana francesa permanece en estado crítico bajo tratamiento con pulmón artificial, las autoridades estadounidenses
monitorean de cerca a los viajeros para evitar nuevos brotes.