El guatemalteco
Raymundo Caal relata su dolor tras separarse de su bebé de seis meses para que ella reciba atención especializada en Estados Unidos. El hombre, quien enfrentó la deportación meses atrás, asegura que no se arrepiente de sus actos pasados, pero lamenta no haber estado presente en el nacimiento de su hija. La
menor padece una condición genética grave y permanece bajo el cuidado de una cuñada mientras
el padre está al pendiente desde Guatemala.