Padres de familia celebran la
restricción de dispositivos digitales en las
escuelas de Los Ángeles para combatir la depresión y la distracción. La
nueva normativa prohíbe el acceso a videojuegos y redes sociales, limitando el tiempo frente a monitores según la edad de los alumnos:
los más pequeños no usarán tecnología y los de
primaria tendrán un
máximo de 60 minutos al día. Con esta decisión, el distrito busca mejorar la conducta y el
enfoque académico de los estudiantes.