Los comerciantes de la Ciudad de México reportan
pérdidas económicas críticas y
dificultades para
recibir proveedores debido a las
vallas instaladas en el primer cuadro de la capital. El cerco policial intenta frenar el
avance de las manifestaciones de la Coordinadora de maestros, quienes aprovechan la atención internacional de la Copa Mundial para presionar al gobierno.
Los locatarios exigen el libre acceso de clientes para salvar sus ventas de la temporada.