Cerca de
3,500 trabajadores ferroviarios suspenden su huelga de tres días y regresan a sus puestos para
reanudar el servicio en Long Island a partir del
mediodía. La gobernadora de
Nueva York confirmó el acuerdo con los cinco sindicatos, el cual garantiza que
el precio del pasaje no aumentará. Aunque el pacto requiere la ratificación de los empleados para evitar un nuevo paro, el transporte que
moviliza a 300,000 personas diarias recupera la normalidad de forma paulatina.