La aerolínea
JetBlue enfrenta duras
críticas tras la polémica recomendación de un
empleado, quien
sugirió a un
pasajero borrar sus datos personales para hallar
mejores ofertas. Este incidente reaviva el debate sobre los precios basados en vigilancia, una táctica que ajusta las
tarifas según el comportamiento digital de los usuarios. Aunque la
compañía califica el
consejo de erróneo, la situación genera desconfianza sobre cómo las
empresas utilizan la información privada para cobrar más.