La
denuncia de una niña de ocho años permitió la
captura de un empleado escolar, que abusó de ella dentro de un autobús escolar en
Texas. El
padre de la menor notificó los hechos al detectar el comportamiento inapropiado del asistente, logrando que las autoridades actuaran con rapidez.
El agresor duerme hoy en la cárcel del condado de Dallas mientras los detectives profundizan en la investigación para determinar el alcance total de sus crímenes en el sistema escolar.