El gobierno de Estados Unidos
gestiona la salida de las fuerzas militares israelíes desplegadas en el sur
del Líbano para evitar una escalada de violencia en la región. El
vicepresidente J. D. Vance declaró que el mecanismo de
diálogo bilateral logró disminuir la intensidad de los ataques con Hezbolá en las últimas 24 horas. Las autoridades
israelíes condicionan el retiro de sus soldados a la obtención de garantías de seguridad en su frontera territorial. El funcionario estadounidense
confirmó el envío de inspectores para
verificar el
inventario de
armamento.
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