Durante su gira por China,
Donald Trump invitó formalmente a Xi Jinping a visitar
Washington en septiembre para dar
continuidad a la relación bilateral. Los equipos diplomáticos reportan avances en la apertura de mercados y el control del
flujo de precursores de fentanilo hacia Estados Unidos. Aunque los presidentes celebran la estabilidad alcanzada en un banquete oficial,
Beijing insiste en que la soberanía de Taiwán representa el asunto más sensible para la paz futura.