Martha Rocha, una mexicana que reside en la
ciudad de Ghom desde hace cinco décadas,
relata su vida en Irán en medio de las actuales tensiones bélicas. Tras
convertirse al Islam y
formar una familia, Martha utiliza
su dominio del persa para traducir textos religiosos al español, mientras observa cómo la sociedad iraní se une en solidaridad frente a los ataques. Pese a los años y su integración cultural, la traductora afirma que
su corazón todavía pertenece a México.
Te puede interesar: