Una banda frontal y un
sistema de baja presión mantendrán condiciones climáticas inestables con
lluvias y tormentas dispersas hasta el fin de semana. Ciudades como
Austin, Dallas, San Antonio y Corpus Christi enfrentan un nivel dos de
riesgo por inundaciones, con
acumulados estimados de
tres a cuatro pulgadas de agua. Los meteorólogos
instan a la población a
alejarse de las zonas vulnerables, advirtiendo que apenas seis pulgadas de corriente pueden arrastrar a una persona.