Nuevas investigaciones sugieren que
el cepillado y la dieta no lo son todo: la
genética juega un papel decisivo en la aparición de caries y enfermedades periodontales. Un
estudio del MIT con cerca de 13,000 personas identificó
genes específicos que predisponen a la pérdida de dientes. Expertos
recomiendan paneles de ADN para identificar riesgos desde la infancia, permitiendo a los dentistas aplicar
tratamientos preventivos personalizados, como el uso de flúor y limpiezas más frecuentes.