La cantante
Britney Spears decide
internarse voluntariamente en un
centro de tratamiento para priorizar su bienestar y el de sus hijos tras un reciente arresto en California. Su
representante califica el incidente como inexcusable y asegura que la artista, de 44 años, tomará todas las
medidas necesarias para cumplir con la ley. Este paso marca
un compromiso firme de la estrella del pop por recuperar su salud y resolver su situación jurídica de manera responsable.