En el segundo día de la misión Artemis II, los cuatro astronautas e
jecutan con éxito la elevación del perigeo para abandonar la Tierra. Esta
maniobra técnica transforma la trayectoria circular en una ruta ovalada que conduce directamente hacia la órbita lunar,
un hito que la humanidad no alcanzaba desde hace 54 años. Mientras la nave avanza, un equipo de ingenieros en tierra trabaja para solucionar
un inconveniente menor con el sistema de saneamiento y asegurar el confort de la tripulación.