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Sin importancia, así que no se la demos. A ver.
La verdad, no puede ser, no puede ser, es mentira todo lo que te has creado, de verdad, ¿eh? Todo lo que te has creado en la mente, ya es el colmo, ya.
Ya no te tolero, ¿eh? ¿adónde vas?
Me voy de esta casa. Luego mando por mis cosas.
Ah, y perdón por destruir la imagen de tu familia perfecta. Más aún cuando tenemos invitados.
Pues no sé para qué, si solo viene tu amiga alicia. No importa, la casa debe verse perfecta, la mesa perfecta y mi familia perfecta.
Así que diego, acomódate ese suéter, ¿qué es esto? Mira cómo lo traes.
Mujer, ya por favor, estamos bien, esa manía de que todo se vea perfecto, ya, ¿no? Esto está horrible.
Ay, creo que ya llegó alicia. Ay, qué bueno, hijo.
Hola. Qué bueno, hijo, justo estaba hablando de ti y de tu impuntualidad.
Mamá. Ah, mira, ve a cambiarte, no puedes sentarte así a la mesa.
No estás presentable. Ay, margarita, no importa, ya déjalo que se siente así.
No. A mí me gusta que todo esté perfecto y siempre debemos ser la familia perfecta.
¿no, mi amor? Sí.
Bueno, ya comamos, ¿no? Sí.
Ay, a mí regálame vinito. Con mucho gusto, alicia, claro que sí.
Mira, lo importante es tratar de aguantarse, para que llegado el momento, te acuestes con el hombre que va a ser definitivo en tu vida, ¿me entendiste? Así que por ahora vive tu noviazgo y no te preocupes por esas cosas que llegarán más adelante.
Y ahora, voy a ver el pastel que dejé en el horno. Yo.
Siempre tratando de ser perfectos. Te sorprendería ver cómo javier tiene su recámara.
La perfección no existe, margarita. Solo en tu mente crees que sí, pero no.
Algún defecto tendrán tus hijos que no te has querido dar cuenta. Ninguno.
Mis hijos son perfectos, y mi marido también. .
Pero me tengo que ir. Nos vamos a ver pronto.
Me cuesta mucho dejarte ir, quiero que te quedes conmigo para siempre. No te apresures, vamos un poquito más lento, pero que no se te olvide que me encantas, ¿mm?
Te veo pronto. ¿adónde, primita?
- ay. - ¿ya no saludas?
¿qué onda? ¿quién era el tipito ese con el que estabas, eh?
Tan cariñosita. Se ve que huele a lana.
Lo es. Y pronto voy a tener todo lo que yo quiera.
¿a poco piensas que te va a poner una casa? Claro, y más.
Me voy a casar con él. Ahí ya te paso los apuntes del maestro de plástica.
Eh, voy por el cuaderno a mi recámara. Sí, gracias.
No puede ser. Es reinaldo.
Margarita se tiene que enterar de lo que le está haciendo su marido. ¿todos mis deseos?
El que quieras, como quieras, en el momento que desees. Cancélame la mesa.
A, pero es que vi a tu marido con otra mujer. ¿y eso qué?
Mi marido trata con muchas mujeres, por su empresa de ropa para damas. No, no, a ver, no me estás entendiendo.
Vi a tu marido besando y abrazando a otra mujer mucho más joven. Me sorprende lo que me estás diciendo, amiga.
Te agradezco que seas sincera conmigo. Yo sé que te estás haciendo la fuerte, margarita, pero de verdad, si necesitas llorar, hazlo.
No quiero llorar, tranquila, estaré bien. Pero si me disculpas, tengo mucho que me sobre mí, ¿no?
¿y qué? ¿no reaccionas?
¿qué quieres que haga? Fue eso, un chisme.
No pasa nada. Déjame arreglarte la corbata.
Suéltame. No quiero que me arregles nada.
¿qué pasaría si te digo que no fue un chisme? En efecto, tengo una amante.
Te recordaría que yo soy la esposa y que no tengo por qué estar escuchando esta conversación. Yo sé el marido que tengo.
Sin importancia, así que no se la demos. A ver.
La verdad, no puede ser, no puede ser, es mentira todo lo que te has creado, de verdad, ¿eh? Todo lo que te has creado en la mente, ya es el colmo, ya.
Ya no te tolero, ¿eh? ¿adónde vas?
Me voy de esta casa. Luego mando por mis cosas.
Ah, y perdón por destruir la imagen de tu familia perfecta. Ya sé a qué viniste.
A restregarme en la cara que reinaldo me dejó. A burlarte de mí y de mi familia perfecta, porque siempre me has odiado, ana luisa.
Te equivocas. Yo no vine a burlarme de ti, y mucho menos te odio.
Tú eres mi hermana y yo te quiero mucho. Y vine a apoyarte con lo de tu separación.
¿en serio? Gracias.
Erfección no existe. Y era obvio que iba a venir otra mujer a darle lo que tú no le dabas: amor de esposa, no de mamá.
Yo no era su mamá. Lo agobiaste.
Nadie te seguiría el paso. Digo, está bien querer tener todo en orden y querer tratar bien a tu familia y a tu marido, pero no al punto de la perfección.
Quiero recuperar a mi marido. Discúlpame, mamá, era solo una fumadita.
Defraudaste mi confianza, hijo. Dime ¿por qué lo haces?
¿porque se fue tu papá? Sí.
Porque no puedo soportar que se haya ido con otra, que nos haya abandonado. Te entiendo, hijo, sé que es un duro golpe para esta familia, pero apenas lo empezaste a hacer, ¿no?
Sí, sí, te juro que no lo vuelvo a hacer. Muy bien.
Buenas tardes. ¿es usted el joven javier lascurain barrientos?
Sí, soy yo, ¿qué se le ofrece? Soy el agente salcido y está detenido por robo.
¿qué? No, no.
No, no, no, yo no hice nada, yo soy inocente, no, suéltame. No, suéltenlo, suéltenlo.
Suéltenlo, mi hermano no es ningún ladrón. Tienes derecho a guardar silencio.
Dile a mi mamá, yo no hice nada. Lo que diga puede ser usado en su contra.
Día que dejé sobre un mueble un reloj carísimo. Lo pudo haber dejado en otro lugar.
¿cómo sabe que fue mi hijo? Porque puse una cámara en la sala.
Justamente ya se le había desaparecido a mi mujer una imagen de lladró, y pensó que podía ser la servidumbre. Figura de lladró.
Y déjeme decirle que la cinta ya la tienen las autoridades. Ahí se ve claramente cómo javier se guarda el reloj, ¿mm?
- por eso estamos aquí, ¿no? - claro.
Yo le advertí a javier que me devolviera el reloj, pero él negó todo. Señor mendizábal, le ruego que retire la denuncia en contra de mi hijo.
Que le otorgue el perdón. Yo no te eduqué de esa manera.
No tenías ninguna necesidad de robar. No lo sé.
Solo, solo sentí el impulso de hacerlo, no sé ni por qué lo hice. Me he esmerado por que seamos una familia perfecta, y ahora ¿con qué cara veré a mis amigas?
¿a tus amigas? Sí.
La familia perfecta es solo una pantalla. Tú misma eres una pantalla, mamá, por eso mi papá se fue.
Porque todo esto que estabas construyendo es una mentira. Mira tu familia perfecta, es un perfecto desastre.
Cállate. Yo me he esmerado y he luchado por cada uno de ustedes.
No, mamá, no has querido darte cuenta de que tus hijos perfectos no lo son. Yo no he dicho nada diferente a lo que tú has dicho hasta ahora.
Yo tengo una noticia más, ¿te acuerdas cuando te pedí un consejo sobre sexualidad? Sí.
Pues espero que recuerdes tu respuesta, porque al parecer estoy embarazada. Tengo un retraso en mi período.
Sión todo el tiempo, debemos de ser perfectos todo el tiempo, vestir perfecto, de tener nuestro cuarto perfecto, no puedo subir los pies al sillón, no me puedo tirar al pasto, porque voy a arrugar la ropa, la voy a ensuciar y desde chiquito siempre hemos sido así. Y yo no quiero justificarme, pero encuentro una sensación de alivio cuando tomo algo que no es mío.
Y quizás sí estoy enfermo, quizás sí. Pero lo que sí sé es que ya no aguanto tu perfección, mamá.
Nos has presionado tanto que ya nos ahogaste. ¿y sabes qué?
No, no somos perfectos, tú no eres la mujer perfecta, mamá. Te ves muy diferente hoy.
¿y el desayuno, ma? Es que hoy no hay desayuno, me quedé dormida.
Y a partir de hoy, todo será diferente. Bueno, pero sí vamos a desayunar, ¿no?
Claro que va a haber desayuno, pero comeremos fuera. Y hoy será diferente, porque voy a llevar a amaranta al ginecólogo, tenemos que salir de la duda si está embarazada o no.
Y voy a buscar un psicólogo para que nos dé terapia familiar. ¿de verdad?
Claro que sí. Me voy a ocupar verdaderamente de ustedes, y no será una pantalla, se los aseguro.
Qué bueno, mamá. - vámonos a desayunar.
- vamos. Permítame ayudarle.
No, no, no se moleste, yo puedo con ellas. No, no es ninguna molestia, se lo aseguro.
Soy su vecino. Vivo justo a dos cuadras de aquí.
Me llamo mariano. Mucho gusto, mariano, yo me llamo margarita.
Hermoso nombre. ¿quiere que le ayude a meter las bolsas?
De verdad, no, no es necesario. Justo aquí vienen mis hijos a ayudarme.
- ¿qué onda, ma? - hola, ma.
- ¿te ayudamos con las bolsas? - hijo, sí, por fa.
Muchas gracias. - buenas tardes.
- muchas gracias. Quizás, alguna de estas tardes te animes a tomar un café conmigo.
No, no sé, probablemente. - hasta luego.
- hasta luego. ¿sabes?
Me la estoy pasando muy bien contigo. Eres muy divertida y amable.
Oh, ok. Bueno, pues nos vemos en otra ocasión.
Que estés bien. Ok.
Ay, ¿qué espera el idiota de mariano? ¿qué te pasa?
Hola, mi amor. Estaba recaudando las pruebas necesarias para que te des cuenta que tu mujer ya no te ama.
¿qué? - sí.
- ¿qué estás hablando? ¿tú cómo sabes eso?
Fui a tu casa y mira con lo que me encontré. Con eso te puedes dar cuenta que tu mujercita, de la que no te quieres divorciar, ya está con otro, ya no le importas.
Ella ya no te ama. S hijos que tienes un noviecito, mm?
Pues, no, porque no lo tengo. A ese hombre le di una bofetada y lo corrí de mi casa.
Creo que tus informantes no te dieron el chisme completo. Ahora me doy cuenta de que me estás vigilando.
A ver, deja de estar diciendo tonterías, yo no te estoy vigilando. Además, tú eres el menos indicado para decirle algo a mi mamá, cuando tú te fuiste con otra, papá.
Mariano, vete por favor, te lo juro que te lo voy a compensar. ¿pa' cuándo, ?
¿ah? Ya me besé a esa vieja, y lo grabaste.
Ya sé, pero necesito que te vayas, que va a llegar reinaldo, por favor ya vete. Mira, nada más.
Debí imaginármelo. Todo era un cuento tuyo, un plan armado.
Este sujeto es el que sale en el video, ¿no? ¿qué es de ti?
¿tu amante? No, no, yo no te engaño, reinaldo, de verdad, - por favor, escúch...
- no me toques. Fui un estúpido, pero ¿sabes qué?
Me ayudaste a darme cuenta que sigo amando a mi esposa. Yo ya me largo.
- no, reinaldo, por favor... - suéltame ya, suéltame.
Déjame regresar a tu lado. Ya te demostré que te amo y que estoy muy arrepentido de lo que hice.
También entiendo que yo colaboré para que tú tomaras esa decisión. Yo me sentí asfixiado, tú siendo mi mamá todo el tiempo y yo lo que quería era a mi esposa.
Ya no soy la misma mujer. Te lo prometí.
Y sé que nos ha ayudado mucho la terapia, así que de ahora en adelante, tú vas a recoger tu ropa, vas a levantar tu ropa interior del suelo del baño y tengo una lista gigante de cosas que vas a hacer. Ok, ok, estoy de acuerdo en todo eso.
Y hablando de ropa interior, tengo que confesarte que ya no uso calzones. Ah, ¡reinaldo!