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El drama de una madre mexicana separada de sus hijas contra su voluntad por su exposo en Oriente Medio

Una mujer intenta incansablemente recuperar las 3 hijas que su propio esposo raptó. Las leyes del país de Medio Oriente donde se encuentran las pequeñas no le otorgan derechos como madre.
24 Oct 2017 – 2:55 PM EDT

Se espera que un padre de familia sea quien provea afecto, seguridad y protección a sus hijos… Pero, ¿qué pasa cuando ese padre se convierte en secuestrador? Cada año se reportan 800,000 niños desaparecidos en los Estados Unidos, la cuarta parte de ellos son víctimas de rapto familiar.

Conversé con una madre mexicana que asegura que lleva años tras el rastro de sus pequeñas.

En el 2004 Saroirse conoció a un médico del Medio Oriente vía internet. Por razones de seguridad, ella pidió que no mencionáramos el país de origen del señor. Luego de un tiempo comunicándose por email, ella decidió viajar a conocerlo en persona. Y, una vez en el Medio Oriente, se casó y decidió quedarse a vivir en el país de su esposo.

Al cabo de un año, nació su primera hija y fue entonces cuando Saroirse comenzó a notar cambios en el comportamiento de su esposo. “Él era una persona un poco difícil en cuestión de carácter. Arrebatado y a veces violento en sus reacciones cuando algo no le parecía bien”, recuerda Saroirse.

Los maltratos de su esposo no eran sólo hacia ella, sino también hacia su hija: “Le molestaba mucho que la niña lloraba siendo recién nacida. La agarraba de su ropita y la zarandeaba porque quería que se callara”.

Viviendo en el Medio Oriente, Saroirse fue madre en dos ocasiones más… Ella me contó que ante la situación de violencia doméstica que vivía, intentó huir en varias ocasiones. Cuando escapaba de su esposo, se refugiaba en México en la casa de sus familiares. Pero el padre de sus hijas nunca dejaba de buscarla y prometerle que iba a cambiar. Saroirse siempre regresaba al Medio Oriente pues quería evitar a sus pequeñas el dolor de una separación.

Para María Cardona, consejera de 'Entre Amigos', una organización en la ciudad de Chicago que se dedica a ayudar a mujeres, el comportamiento de Saroirse es típico de las víctimas de abuso: “ Desarrollan un síndrome que se llama ‘Síndrome de la mujer maltratada’. Como la víctima probablemente no encuentra otras alternativas para salir, en su subconsciente automáticamente se identifica con la figura del abusador”.

De regreso en el Medio Oriente, Saroirse dice que se sentía como una esclava porque no podía salir a la calle sola con sus hijas, pues su esposo la vigilaba constantemente. Y un día, sin contar con ella, su esposo raptó a las niñas y las llevó a vivir con la abuela paterna en otro país del Medio Oriente…

Un año después, Saroirse descubrió que estaba embarazada por cuarta vez. Y tuvo que tomar una difícil decisión: “Yo no quería dejar a mis hijas, nunca fue una opción para mí dejarlas. Pero vi que dar a luz allá implicaba no tener prácticamente tampoco ningún derecho sobre ese bebé y yo no quería eso. No quería estar sin opciones, sin ayuda por parte de nadie”.

Saroirse, embarazada y sin sus niñas menores, viajó sola a Estados Unidos. Asegura que tuvo que salir del Medio Oriente para que su esposo no notara su embarazo… Corría el año 2009.

El embarazo de Saroirse avanzaba. Ella, con la secreta ilusión de volver a ver a sus tres hijas, llamó a su esposo: “Con la esperanza de que, si era un varón, probablemente accediera a venir con las niñas. No me creyó. De hecho, lo negó. Dijo que si estaba embarazada que el bebé no era de él”.

Meses después, otra niña nació… Hoy esa pequeña tiene 7 años y sabe que tiene tres hermanas mayores. Ya Saroirse lleva 9 años sin ver a sus hijas, quienes ahora tienen 12, 11 y 8 años respectivamente. Y, desde los Estados Unidos, ella ha tocado muchas puertas de consulados, embajadas y abogados privados, con la experanza de ganar su caso de rapto internacional. Esta madre, tiene una campaña por internet, para recaudar fondos para poder costear la representación legal del caso.

Saroirse me confesó que lo más doloroso en estos años ha sido: “Desde el momento en que te levantas en la mañana y sabes que te faltan, te faltan tres en este caso, mis tres bebés y que están en un lugar que no es el mejor para ellas, con una persona que no está bien psicológicamente”. Y cuenta que, lo que la mantiene en pie ante tan dolorosa situación es: “la esperanza de volverlas a ver”.

Saraoirse tiene una campaña que busca fondos para recuperar a sus hijas. Quienes deseen ayudar pueden vistar este enlace: https://www.gofundme.com/p9ny9-angels-of-hope


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