El entusiasmo generado durante la campaña de la demócrata poco la ayudó en el resultado de las elecciones del martes, 8 de noviembre. Los estados que se vaticinaron como azules se tornaron rojos con el pasar de las horas y el sueño de quien sería la primera presidenta de Estados Unidos desapareció en la madrugada del miércoles.
El entusiasmo generado durante la campaña de la demócrata poco la ayudó en el resultado de las elecciones del martes, 8 de noviembre. Los estados que se vaticinaron como azules se tornaron rojos con el pasar de las horas y el sueño de quien sería la primera presidenta de Estados Unidos desapareció en la madrugada del miércoles.