Irán lanzó misiles y drones contra
bases militares estadounidenses, ciudades árabes e incluso edificios civiles, incluyendo hoteles de lujo y el aeropuerto de Dubái, dejando al menos cuatro heridos. Las represalias también apuntaron a
Israel, Jordania y
Kuwait, en respuesta a ataques coordinados por
Estados Unidos e
Israel contra
instalaciones militares iraníes.