A partir de este viernes, Kevin Warsh tendrá el pulso del sistema financiero al iniciar su gestión como presidente de la máxima autoridad de la Reserva Federal. La nominación como nuevo director del Banco Central fue hecha por Donal Trump el 4 de mayo pasado y ratificada esta semana por el Senado por mayoría de votos.
Kevin Warsh asume la presidencia de la Fed con el reto de frenar la inflación y preservar su independencia
Tras su ratificación senatorial, el nuevo titular del Banco Central llega para gestionar el costo de la canasta básica y el empleo en un entorno de volatilidad. El exintegrante de la administración Bush y antiguo directivo de Morgan Stanley buscará equilibrar las exigencias del Ejecutivo con el rigor técnico de la institución
Una de sus principales responsabilidades es mantener los precios y el empleo a unos días de darse a conocer la inflación de abril, con 3.8%, el nivel más alto desde 2023.
Warsh nació en 1970 Albany, Nueva York. Estudió Políticas Públicas en la Universidad de Stanford, donde se graduó con honores en 1992. Su preparación incluye un doctorado en Derecho por Harvard, finalizado en 1995. También realizó estudios especializados en la Escuela de Negocios de la misma institución y en el MIT relacionados con temas de economía de mercado y mercados de capital.
De 1995 a 2002 trabajó en Morgan Stanley en el departamento de fusiones y adquisiciones. Su paso en la administración federal inició en 2002, durante la gestión de George W. Bush. En ese entonces fue nombrado asistente especial del presidente para política económica.
Trabajó en el Consejo Económico Nacional asesorando al presidente y a distintos funcionarios en temas económicos, particularmente en flujos de fondos, valores, banca y seguros. También fue miembro del Grupo de Trabajo Presidencial sobre Mercados Financieros.

La trayectoria profesional de Warsh lo llevó a ser el integrante más joven de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal entre 2006 y 2011. Entre los principales temas en los que participó fue en la respuesta a la crisis financiera de 2008.
Su participación en la institución incluyó el diseño e implementación de programas de préstamos de emergencia para estabilizar los mercados crediticios, así como crear programas de rescate de la economía durante ese periodo. Otro de las asignaciones que tuvo fue ser el representante de la Junta ante el Grupo de los Veinte y fue su representante ante economías emergentes y avanzadas de Asia.
Al ser gobernador administrativo, gestionó las operaciones, personal y el desempeño financiero de la institución. Tras su salida de la Fed en 2011, Warsh criticó las políticas de estímulo monetario del Banco Central y advirtió riesgos en los mercados e inestabilidad en los precios a largo plazo por las compras masivas de activos y las tasas de interés cercanas al cero.
Su postura cambió en los últimos años al dejar de cuestionar a la Fed durante la primera administración de Trump, quien exige tasas de interés más bajas. Antes de ser confirmado por el Senado, aseguró que el Banco Central debe mantenerse al margen de la política y conservar su independencia para enfocarse en objetivos de interés nacional.
Antes de ser nombrado era investigador del Institución Hoover de la Universidad de Stanford, profesor en su Escuela de Negocios, así como asesor de empresas. Además, era parte del consejo de administración de United Parcel Service.

Un doble gobierno
La designación y llegada de Kevin Warsh al Banco Central tiene de fondo la ruptura entre Donald Trump y Jerome Powell, quien deja el cargo el cargo hoy. El presidente de Estados Unidos lo ha criticado en distintas ocasiones, por no reducir las tasas de interés.
Trump lo insultó al considerarlo "tonto", "imbécil", "cretino" y "un tipo estúpido”. Los desencuentros entre ambos aumentaron por la postura de Powell de mantener la independencia de la Fed.
La tensión este año se incrementó al darse al iniciar el año conocer una investigación del Departamento de Justicia contra Powell por no bajar las tasas de interés de forma inmediata como lo pedía Trump. El desencuentro aumentó en marzo cuando Powell adelantó que no sabía si dejaría la Junta, porque su periodo culmina en enero de 2028.
La incertidumbre sobre la decisión, según especialistas, pone en entredicho la independencia de la Fed y no permite a Trump nombrar a una persona de confianza en el lugar en caso de que Powell seguía en la Junta de Gobernadores del Banco Central.




