Chicago, Illinois.- El Concilio Municipal de Chicago no logró frenar el aumento gradual del salario para trabajadores que reciben propinas, luego de una votación que dejó en firme el veto del alcalde Brandon Johnson.
Chicago mantiene aumento a trabajadores con propinas a partir de julio
El Concilio de Chicago no alcanzó los votos necesarios para frenar el aumento gradual del salario a trabajadores con propinas. El veto del alcalde Brandon Johnson se mantiene, en medio del debate entre apoyar a empleados o aliviar a restaurantes.
Con 30 votos a favor y 19 en contra, los concejales intentaron revertir la medida, pero no alcanzaron los 34 votos necesarios, por lo que la ley vigente "Un salario justo" no sufrirá cambios y continuará su implementación.
Debate en el concilio
Durante la jornada del miércoles 15 de abril, que incluyó momentos de tensión y posturas encontradas, varios concejales defendieron la importancia de garantizar mejores ingresos para los trabajadores del sector restaurantero.
El concejal Michael Rodríguez respaldó la decisión del alcalde: “Qué bueno que utilizó el poder de su veto. Queremos que nuestra gente que trabaja en restaurantes gane más”.
Rodríguez también subrayó el impacto del contexto económico actual: “Ellos también tienen que pagar su renta, sus biles… esta economía está tremenda para toda nuestra gente”.
Por su parte, el concejal Byron Sigcho López pidió analizar la medida con mayor profundidad, señalando que tanto trabajadores como dueños de negocios enfrentan dificultades. "No pongamos unos en contra de otros. Estamos hablando de trabajadores muy necesitados… y debemos buscar acuerdos que no le quiten al más pobre”.
¿Qué establece la ley?
La ordenanza conocida como “Un Salario Justo” contempla incrementos anuales del 8% para trabajadores con propinas, con el objetivo de que para 2028 alcancen el salario mínimo completo, estimado en 16.68 dólares por hora.
Desde julio de 2025, el salario base para estos trabajadores aumentó a 12.62 dólares por hora, más propinas, y continuará subiendo progresivamente.
Argumentos en contra del aumento
Quienes buscaban pausar la medida argumentan que la industria restaurantera atraviesa un momento crítico.
Datos del concilio indican que en el último año han cerrado más de 500 restaurantes en la ciudad, dejando a cerca de 12,800 personas sin empleo.
Según estos sectores, una pausa permitiría a los negocios estabilizarse, evitar más cierres y reducir medidas como recortes de personal o aumentos de precios para los clientes.
El papel del alcalde
Tras la decisión del concilio, el alcalde Brandon Johnson fue claro en su postura: “Usaré todas las herramientas en mi poder para revertir esta decisión… es la única medida justa para estar del lado de nuestra gente trabajadora”.
De esta manera el alcalde anunció que vetaría la primera decisión que tomó el concilio para pausar este aumento, y tras no alcanzar la mayoría de votos, la decisión del alcalde se mantiene.


















