Condenan a hombre ligado a red ilegal que mató miles de aves protegidas

La investigación federal reveló una red clandestina que utilizaba mensajes, pagos por PayPal y envíos postales para comercializar ilegalmente partes de águilas protegidas

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Durante meses, las transacciones se hicieron mediante mensajes de texto, fotografías y pagos electrónicos. Desde Texas, un hombre enviaba dinero para comprar colas y partes de águilas cazadas ilegalmente en Montana, dentro de una red que, según autoridades federales, estuvo relacionada con la muerte de miles de aves protegidas en Estados Unidos.

El caso terminó esta semana con la sentencia contra John Patrick Butler, de 71 años, residente de Humble, Texas, quien recibió cinco años de libertad condicional y deberá pagar 77,500 dólares en restitución, informó el Departamento de Justicia.

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Butler se había declarado culpable en diciembre de 2025 de cargos por conspiración, tráfico ilegal de águilas calvas y águilas reales, además de comprar aves protegidas que habían sido asesinadas de manera ilícita.

Mensajes presumían una “racha de matanza”

La investigación federal destapó conversaciones entre integrantes de la red donde hablaban abiertamente de la caza ilegal de águilas y de las ganancias obtenidas por venderlas en el mercado negro.

Según documentos judiciales, uno de los coacusados, Travis John Branson, llegó a decir que estaba “cometiendo delitos” mientras buscaba conseguir más plumas para futuros compradores. En otro intercambio, aseguró estar en una “racha de matanza”.

Las autoridades sostienen que Branson, Simon Paul y otros participantes cazaban aves protegidas en la Reserva India Flathead y otras zonas de Montana para después venderlas ilegalmente a compradores en distintas partes del país.

En total, los investigadores estiman que alrededor de 3,600 aves fueron asesinadas, incluidas águilas calvas y águilas reales.

Fotos, PayPal y envíos por correo

Los fiscales describieron cómo Butler mantenía comunicación constante con los vendedores para pedir piezas específicas de águilas.

En uno de los mensajes citados en la acusación, preguntó: “¿Ya viste algunas crujientes?”, en aparente referencia a ejemplares recién cazados.

Las compras se realizaban mediante transferencias por PayPal y otros servicios digitales. Después, las colas, plumas y partes de las aves eran enviadas desde Montana hasta Texas a través del Servicio Postal de Estados Unidos.

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Entre diciembre de 2020 y marzo de 2021, Butler realizó varias compras documentadas por autoridades federales. En una ocasión pagó 450 dólares por dos juegos de plumas de cola; en otra envió 750 dólares para adquirir dos colas de águila real.

Los investigadores señalaron que registros postales y mensajes de texto confirmaron que el acusado recibió múltiples paquetes con aves y partes protegidas.

Las águilas están protegidas por ley federal

El caso fue investigado por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos y procesado por fiscales federales.

Las águilas calvas son consideradas símbolo nacional estadounidense y están protegidas desde 1940 bajo la Ley de Protección del Águila Calva y el Águila Real. La legislación fue ampliada en 1962 para incluir también a las águilas reales.

Las autoridades afirmaron que este tipo de tráfico ilegal continúa existiendo debido a compradores dispuestos a pagar miles de dólares por partes de aves protegidas en el mercado clandestino.

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