El
presidente Donald Trump acompañó a las familias de
seis soldados estadounidenses fallecidos en
Kuwait, las primeras víctimas de la actual
guerra con
Irán. Mientras, las fuerzas iraníes continúan bombardeando instalaciones en países árabes vecinos.
Trump advirtió que
Irán recibirá un golpe contundente en las próximas horas, mientras
Estados Unidos e
Israel intensifican ataques estratégicos en la región y
Rusia aporta inteligencia a
Teherán.