La organización internacional Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA, por sus siglas en inglés) lanzó una fuerte acusación contra el Zoológico y Jardín Botánico de la Ciudad de Ichikawa, en Japón, por el trato que recibe Punch, el pequeño macaco que se volvió viral en redes sociales tras aparecer abrazando un peluche luego de ser rechazado por su madre y otros integrantes de su grupo.
¿Punch sufre maltrato en el zoológico de Japón? Esto pide PETA por posible "trauma" del mono
Para la instituión, la escena que muchos usuarios calificaron de “tierna”, muestra al primate “aferrado a un juguete de felpa mientras decenas de visitantes hacen fila para observarlo”
PETA denuncia trauma y aislamiento
Para la institución, la escena que muchos usuarios calificaron de “ tierna”, muestra al primate “aferrado a un juguete de felpa mientras decenas de visitantes hacen fila para observarlo”. Pero, según PETA Asia, detrás de esa imagen hay una historia de trauma y aislamiento.
La organización sostiene que el comportamiento de Punch no es adorable, sino una señal de angustia emocional en una cría altamente social que intenta sobrellevar la pérdida y el rechazo.
“ No hay nada enternecedor en que una cría crezca tras las rejas. Los zoológicos no son santuarios: son lugares donde los animales están confinados, privados de autonomía y despojados de los entornos complejos y de la vida social que tendrían en la naturaleza”, afirmó PETA Asia.
Ternura que encubre el sufrimiento
De acuerdo con la organización, como todos los macacos, Punch debería estar creciendo dentro de un grupo familiar unido, desarrollando habilidades sociales esenciales y explorando un entorno natural enriquecido. En cambio, aseguran, permanece en un "foso de concreto", buscando consuelo en un objeto inanimado ante la falta de vínculos adecuados.
PETA también comparó el caso con el de Moo Deng, el hipopótamo pigmeo del Zoológico Abierto de Khao Kheow, en Tailandia, que alcanzó fama internacional cuando era apenas una cría. Según la organización, estos episodios evidencian un patrón: la viralidad genera visitas y ganancias, pero el animal queda confinado de por vida.
“La fama en internet no cambia la realidad del cautiverio”, subrayaron.
Punch debe ser trasladado a un santuario
Por ello, PETA exigió al zoológico japonés trasladar a Punch a un santuario acreditado, donde pueda vivir en un entorno más natural, con espacio, privacidad y la posibilidad de formar lazos sociales apropiados. La organización advirtió que mientras los animales sigan siendo tratados como atracciones, casos como el de Punch seguirán repitiéndose.
"Hasta que las instalaciones dejen de tratar a los seres sintientes como atracciones, animales como Punch seguirán sufriendo en cautiverio", afirmó PETA.
JICM









