El poder político en Venezuela luce este lunes como si Nicolás Maduro apenas estuviera embarcado en un viaje temporal al extranjero y no arrestado tras una incursión armada de Estados Unidos sorpresiva y sin precedentes en la ciudad de Caracas.
El círculo de poder de Maduro sigue desafiante en Venezuela tras la captura de su líder
Se desconoce si el "nuevo" gobierno de viejas caras, liderado por Delcy Rodríguez, plantará mirada hacia Washington o le seguirá dando la espalda. Sigue aquí nuestra cobertura en vivo.

En actos institucionales y las calles de la capital de Venezuela, lideran las mismas caras del oficialismo de varios lustros, se oye la misma retórica contra la Casa Blanca, se ven los siempre temidos colectivos chavistas armados en la calle robando a civiles y se reportan arrestos de periodistas.
La cúpula del chavismo que ayudó a Nicolás Maduro a gobernar Venezuela por casi 13 años permanece intacta y al mando de los poderes públicos y los organismos de seguridad, si bien su líder ya no está en el poder tras su captura y extracción durante una ofensiva militar estadounidense en la capital, dicen expertos consultados por Univision Noticias.
Delcy Rodríguez, de 56 años, una abogada y diplomática que ejerció como vicepresidenta del gobierno de Maduro desde 2018, se juramentó este lunes como presidenta interina de Venezuela expresando su “dolor” por lo ocurrido el sábado, pero prometiendo “sacar adelante” al país en “estas horas terribles”.
"Juro ver a Venezuela en el destino y pedestal de honor que le corresponde como una nación libre y soberana (…) garantizar la paz de la República, la tranquilidad espiritual de nuestro pueblo, la tranquilidad económica y social de nuestro pueblo", dijo, jurando frente a su hermano, Jorge, ratificado como presidente del parlamento minutos antes.
El chavismo lideraba la instalación de una nueva Asamblea Nacional donde tiene amplísima mayoría y en la que también ocuparán escaños algunas voces críticas de la oposición moderada, como el excandidato presidencial Henrique Capriles.
Todo ocurría en un clima de altísima tensión en la ciudad de Caracas, epicentro de los poderes públicos de Venezuela, apenas tres días luego de que fuerzas militares estadounidenses bombardearan objetivos militares del chavismo y arrestaran y extrajeran a Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Rodríguez, quien goza momentáneamente de una aparente y delgada confianza del gobierno de Donald Trump para que supuestamente guíe el país hacia una transición segura -con el tutelaje político y la amenaza militar de Estados Unidos- insistió en que el presidente del país sigue siendo Maduro, “secuestrado”, dijo, y que la incursión militar fue “ilegítima”.
Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente arrestado y diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela, participó en la ceremonia de juramentación.
Caras conocidas que aún gobiernan
El presidente de Estados Unidos aspira a una transición ordenada en Venezuela y parece estar “dando una oportunidad” al chavismo de desmontar su régimen y las prácticas autoritarias que ha denunciado Washington, la oposición y organismos independientes de derechos humanos.
“¿Lo podrán hacer? Esa es la gran pregunta”, dijo a Univisión Noticias el politólogo Víctor Maldonado.
La oposición venezolana ha afirmado que el chavismo se mantiene en el poder gracias a un aparato represivo contra la población y la disidencia, acusándolo de haber defraudo las votaciones presidenciales de 2024 y arrestar a cientos.
Estados Unidos está apostando a “obligar por la fuerza” a las autoridades venezolanas a tomar medidas políticas y económicas de su consideración, estimó.
“La fuerza que se impone desde Estados Unidos exige demostraciones claras y precisas de cambio” en el gobierno subsecuente a Maduro, apuntó.
Las próximas declaraciones y medidas del gabinete de Rodríguez permitirán “una mayor capacidad de análisis” tanto de expertos como de la propia Casa Blanca, dijo.
Antes de juramentarse, Delcy Rodríguez ya había presidido dos actos de gobierno flanqueada por rostros muy conocidos por los venezolanos: su hermano y presidente del parlamento Jorge Rodríguez; Diosdado Cabello, ministro del Interior y primer vicepresidente del partido de gobierno; y el general Vladimir Padrino López, ministro de la Defensa.
Los cuatro son jerarcas de lo que analistas consideran las principales facciones del chavismo que heredaron el poder tras la muerte de Hugo Chávez, en 2013.
La incógnita que se hacen observadores es si la capacidad de Maduro para mantener esas facciones unidas se desmoronará pronto ante su ausencia permanente, que ya se da como un hecho consumado.
Este lunes Venezuela dio la impresión de no tener “una estructura de poder definida”, sino “una especie de magma fluido” de diversas facciones políticas, consideró el periodista del portal de investigaciones Armando.Info, Ewald Sharfenberg.
“El chavismo siempre ha sido un archipiélago de grupos que el poder de Chávez amalgamaba, y que luego Maduro conseguía armonizar o, al menos, contener”, publicó en X. Por ello, dijo, anticipa hechos que no favorezcan las posiciones de los hermanos Rodríguez “a simple vista”.
Además, se desconoce si el "nuevo" gobierno de viejas caras plantará mirada hacia Washington o le dará la espalda.
En un primer comunicado, Rodríguez se expresó con desafío a Estados Unidos. Luego de que el presidente Trump advirtiera que la vicepresidenta podría sufrir un “peor” destino que el de Maduro, la ahora presidenta encargada cambió de tono.
Un modelo más pragmático y negociador
El chavismo mantiene el control territorial y de las instituciones de Venezuela tras el ataque relámpago de fuerzas estadounidenses en el valle de Caracas, subrayó a Univisión el politólogo Piero Trepiccione.
Está por verse si el chavismo puede funcionar “como sistema” más allá de haber perdido circunstancialmente a su líder, que se declaró inocente de narcotráfico y se identificó como presidente de Venezuela ante una corte federal en Nueva York, acotó.
“Hay que ver si opera como sistema y poder monolítico, si no se fractura, si no tiene quiebres internos que pudieran abrir el cauce a otros procesos políticos en el país y a otros procesos de negociación”, consideró Trepiccione.
A su entender, el chavismo podría adoptar un modelo “de mayor pragmatismo” que durante la administración de Maduro.
“El nuevo esquema geopolítico de Estados Unidos en la región va a obligar al chavismo a ser mucho más pragmático, más dado a procesos de negociación e inclusive a sacrificar algunas piezas de su seno”, señaló.
El chavismo “va a estar a prueba” en estas primeras semanas de la era posterior a Maduro, no sólo ante la Casa Blanca, sino ante sus propios cuadros, opinó.
“Se va a abrir un cauce de conversaciones con Estados Unidos y su secretario de Estado en función de tratar de mantener un orden institucional”, auguró el experto.
Clave será ver si se abren posibilidades en el mediano plazo de una “participación política democrática” que permita encontrar caminos de solución y alternativos, dijo.
El tutelaje que causa “pesar” a muchos
La presidenta encargada de Venezuela ha recibido sobre sus hombros “un modelo de transición tutelada” de parte de Estados Unidos bajo amenaza de uso de fuerza, interpretó la politóloga venezolana Carmen Beatriz Fernández.
La continuidad de Rodríguez y del chavismo en el poder puede generar un “pesar” temporal sobre muchas figuras políticas y el mismo pueblo, “que desea un cambio rápido” para reafirmar su cultura y valores democráticos, examinó.
Los planes que Trump y sus colaboradores cercanos han adelantado a la prensa incluyen el involucramiento del gobierno de Estados Unidos y empresas privadas en la industria petrolera venezolana, la reconstrucción de carreteras y puertos, así como la eventual celebración de elecciones en el marco de una transición democrática.
Fernández señaló que “la oposición no está en su mejor momento” debido al éxodo provocado por la represión poselectoral desde mediados de 2024.
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Organismos independientes reportaron más de 2,500 arrestos de activistas y manifestantes de la oposición en las protestas populares ocurridas luego de la elección presidencial de hace año y medio. Entre ellos, estaban múltiples dirigentes de partidos cercanos a Machado y el candidato Edmundo González, ambos en el exilio.
Según Trump, Rodríguez “está dispuesta” a gestionar las medidas que la Casa Blanca considere necesarias para una transición. Pero expertos no lo dan por sentado, mientras el chavismo permanece sentado en el poder, incluso con su líder fuera de la ecuación.
