La liberación de
Gerardo Mora, un indocumentado con historial violento, reavivó la polémica sobre las
leyes santuario en
Nueva York. Aunque funcionarios federales pidieron su detención, la policía local y un juez lo dejaron en libertad al no presentarse orden pendiente. Autoridades y políticos pro-santuario defienden el cumplimiento de la ley, mientras críticos, incluido el
presidente Trump, denuncian que protege criminales.