Este sábado entró en vigor un
cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional por desacuerdos legislativos sobre políticas migratorias. Agentes de
ICE y la
Patrulla Fronteriza mantendrán su salario, pero 272.000 empleados de
FEMA, Guardia Costera y
seguridad aeroportuaria trabajarán sin pago. Mientras, los legisladores no han reanudado negociaciones y el debate migratorio continúa.