Jorge Mota lleva tres meses detenido por
ICE en
Texas, mientras su salud se deteriora por diabetes y una cirugía reciente. Su esposa quedó a cargo de sus tres hijos, quienes requieren atención médica constante. La familia enfrenta dificultades económicas y emocionales, mientras su defensa reúne pruebas para su caso. Su próxima audiencia será clave para definir su
situación migratoria.