Presidentes de España, México, Brasil y Colombia se reúnen en cumbre de Barcelona

El encuentro se desarrolló en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, desafíos económicos y la necesidad de reforzar la cooperación, ante lo que el presidente del Gobierno español llamó "la peligrosa normalización del uso de la fuerza"

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Jefes de Estado y líderes progresistas se reunieron el sábado con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en Barcelona, para la IV Reunión en Defensa de la Democracia, en donde estuvieron presentes mandatarios como Luiz Inacio Lula da Silva, de Brasil; Claudia Sheinbaum, de México, y Gustavo Petro, de Colombia, entre otros.

El encuentro se desarrolló en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, desafíos económicos y la necesidad de reforzar la cooperación multilateral.

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Durante su oportunidad, el presidente Pedro Sánchez, quien fue anfitrión de esta cumbre, destacó la importancia de fortalecer alianzas entre países con agendas sociales y democráticas. Subrayó que el diálogo entre gobiernos puede contribuir a ofrecer respuestas coordinadas frente a la desigualdad, el cambio climático y la transformación digital.

“Compartimos la visión de que la democracia es el mejor camino para responder a la complejidad de nuestras sociedades, para organizarlas y hacerlas progresar de manera justa y la convicción de que nuestras democracias deben adaptarse y renovarse para responder mejor a las demandas de nuestro tiempo”, manifestó el mandatario español.

Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien arribó la noche del viernes a Barcelona en un vuelo comercial y fue recibida por la comunidad mexicana, centró su intervención en la necesidad de impulsar modelos de desarrollo sostenibles, al proponer que el 10% del gasto mundial en armamento se destine a la reforestación.

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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, hizo énfasis en la transición energética como eje clave del futuro económico global. Defendió la urgencia de reducir la dependencia de los combustibles fósiles de forma ambiciosa para enfrentar la crisis climática.

En su oportunidad, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó el papel de la ONU ante el conflicto en Medio Oriente, por lo que la instó a “no quedarse en silencio”; además, aseguró que la democracia vale la pena y corresponde defenderla.

Por su parte, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, destacó el papel de las instituciones democráticas en la estabilidad regional. Subrayó que la transparencia, la participación ciudadana y el respeto al Estado de derecho son fundamentales para sostener cualquier proyecto progresista en el largo plazo.

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Los puntos clave de la reunión: coincidencias y llamados

Uno de los puntos comunes entre los líderes fue la defensa del multilateralismo para afrontar los desafíos globales. Coincidieron en la cooperación internacional ante la presencia de la derecha en el mundo.

Un punto en el que han coincidido los presidentes de España y Brasil fue la idea de que ningún Estado ni mandatario en el mundo “tiene derecho a imponer reglas a otros”.

Y es que ambos países atraviesan por un periodo electoral en donde la derecha ha mostrado signos de avance.

Incluso se sumó a la postura de la presidenta mexicana, en el sentido de que no se puede guardar silencio ante la situación de Cuba: "Hay que parar con ese bloqueo a Cuba y dejar que los cubanos vivan su vida". "No es posible que nos quedemos en silencio ante eso".

Otro punto de coincidencia fue la postura sobre el papel de las Naciones Unidas en el escenario internacional y los distintos conflictos bélicos en el Medio Oriente, y deslizaron la propuesta de que la organización sea encabezada por primera vez por una mujer, en lugar de António Guterres.

Durante el evento, se proyectó un mensaje de la excandidata presidencial y exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, quien celebró el encuentro y destacó la necesidad de defender “la libertad, la justicia, la igualdad y una idea muy sencilla, pero muy poderosa: entre todos podemos construir un futuro mejor".