El
gobierno de Ecuador inició una nueva fase contra el crimen organizado mediante un
estricto toque de queda en zonas estratégicas para el
narcotráfico. Un contingente de 35,000 policías y 30,000 soldados vigila las calles para garantizar el cumplimiento de la medida entre las 23:00 y las 05:00 horas. El Ministro del Interior advirtió que las autoridades aplicarán penas de hasta tres años de cárcel a quienes infrinjan la restricción de movilidad en las provincias seleccionadas.