La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este sábado que representará a su país ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya en el marco de la disputa territorial que sostienen con Guyana por el territorio del Esequibo.
Delcy Rodríguez viajará a la Corte de La Haya por la disputa sobre el Esequibo con Guyana
Guyana y Venezuela se disputan ante organismos internacionales un territorio próspero y lleno de petróleo
Este será el primer viaje al extranjero de la mandataria venezolana, que horas antes de su salida de Caracas declaró: "A mí me toca viajar en las próximas horas a defender a nuestra patria". El mensaje fue transmitido en la televisora estatal, y habló en referencia a la región rica en petróleo que Caracas reivindica como propia desde hace algunos años.
Pero hay algo más en la visita de Delcy Rodríguez a La Haya. No solo se trata de su asistencia a la segunda ronda de alegatos en el juicio iniciado por Guyana.
También se trata de poner fin y resolver a su favor el histórico conflicto de la región del Esequibo, un territorio de 61,776 millas cuadradas que se encuentra repleto de recursos naturales y con un enorme yacimiento petrolero descubierto en 2015 por ExxonMobil.
El origen del conflicto
Desde tiempos coloniales, el Esequibo ha sido disputado por distintos países. Sin embargo, por un acuerdo internacional, la soberanía de dicho territorio pertenece a Guyana.
En 1899, tras una disputa legal en París, se le otorgó la administración del territorio al Imperio británico. Para 1966, Guyana se independizó y sobre la nueva nación recayó el territorio.
Sin embargo, Venezuela nunca ha estado de acuerdo con la disposición y su postura al respecto no ha variado y, a lo largo de los años, sus gobernantes han sostenido que el "Esequibo es venezolano".
Tras la muerte de Hugo Chávez, en 2013, el gobierno de Nicolás Maduro volvió a poner los ojos en la región y revivió el conflicto con la idea de establecer su soberanía sobre el Esequibo.
Ante la amenaza de invasión venezolana, Guyana expuso su caso a la Corte Internacional de Justicia.
Para Maduro, la cuestión del Esequibo era de suma importancia. Al grado de que llegó a declarar que tenía una “inquebrantable voluntad por recuperar completamente” dicho territorio.
Para el gobierno de Guyana ha sido bastante difícil lidiar con las amenazas de las autoridades venezolanas. Por eso han recurrido a la vía judicial, de la que esperan una sentencia imparcial. Por ahora, la historia se encuentra en suspenso y la próxima semana será clave para definir el futuro de este próspero lugar en el Caribe.








