Durante la
Vigilia de Pascua en la
Basílica de San Pedro, el
Papa León XIV exhortó a no dejarse paralizar por la guerra, la injusticia y el aislamiento entre pueblos y naciones. En uno de los momentos más solemnes de la
Semana Santa, el pontífice recordó la muerte y resurrección de
Jesucristo como guía para la reconciliación y la
paz.