Chicago, Illinois.- Concejales de Chicago pausaron la ordenanza aprobada en 2023 que busca igualar gradualmente el salario de trabajadores que reciben propinas con el salario mínimo general.
Concilio aprueba pausar el aumento del salario de trabajadores con propinas: ahora pasa al alcalde
El Concilio de Chicago tomó la decisión, el miércoles 18 de marzo, de frenar temporalmente el aumento salarial para trabajadores con propinas, en medio de preocupaciones económicas en el sector restaurantero. Ahora, la decisión final quedará en manos del alcalde Brandon Jhonson, quien podría vetar esta medida.
De acuerdo a los concejales, se trata de una pausa temporal de los aumentos previstos, en lugar de eliminarlos, con el objetivo de dar más tiempo a los restaurantes para ajustarse a los costos.
Ahora, la decisión final está en manos del alcalde Brandon Johnson, quien minutos después del anuncio del concilio, dijo: "usaré todas las herramientas en mi poder para revertir esta decisión".
Johnson no precisó cuándo haría oficial su veto contra la decisión del concilio, pero aclaró que "es la única medida justa para estar del lado de nuestra gente trabajadora".
¿Qué establece la ley original?
La ordenanza “Un Salario Justo” contempla incrementos anuales del 8% para trabajadores con propinas, con la meta de que para 2028 alcancen el salario mínimo completo, estimado en 16.68 dólares por hora.
Como parte de este plan, desde julio de 2025 el salario para estos trabajadores aumentó a 12.62 dólares por hora, más propinas.
Argumentos para pausar el aumento
Quienes apoyaron la propuesta aseguran que la industria restaurantera enfrenta un momento difícil.
Según datos del Concilio de Chicago, en el último año cerraron más de 500 restaurantes y cerca de 12,800 personas perdieron su empleo.
Los concejales argumentan que esta pausa al aumento permitiría a los negocios estabilizarse, evitar más cierres y reducir medidas como recortes de horas o cargos adicionales a los clientes.
El concejal Gilbert Villegas, señala que el sistema actual garantiza que todos los trabajadores reciban al menos el salario mínimo, ya que el llamado “tip credit” define si la diferencia la cubre el empleador o el consumidor.















