Huracán María

"Si consigues algo gratis no lo vas a ir a comprar": la excusa de FEMA para suspender repartición de agua y alimentos en Puerto Rico

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias deja de repartir agua y alimentos desde este miércoles porque ya se restableció el suministro comercial de estos productos en la isla. La decisión enfrenta una nueva 'tormenta' de críticas mientras cientos de miles de personas siguen sin electricidad.

La decisión de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) de dejar de repartir agua y alimentos en Puerto Rico como venía haciendo desde el paso del huracán María desató una tormenta de críticas dentro y fuera de la isla. C ientos de miles de personas aún siguen sin electricidad y con dificultades para alimentarse a cuatro meses del ciclón.

Portavoces de FEMA anunciaron esta semana que la agencia deja de repartir agua y alimentos desde este miércoles porque ya se restableció el suministro comercial de estos productos en la isla y quieren que la gente vaya a comprarlos en lugar de recibirlos "gratis", como dijera el director de la agencia en Puerto Rico, Alejandro De La Campa.

"Estamos tratando de que Puerto Rico vuelva a la normalidad. Tenemos que relanzar la economía de Puerto Rico. La gente tiene que comenzar a comprar en los supermercados. Es obvio que si consigues algo gratis no lo vas a ir a comprar", dijo De La Campa en una entrevista con la radio pública estadounidense NPR.

Por su parte, el portavoz de FEMA, William Booher, dijo a la agencia AP que el suministro de alimentos y agua “ya no es necesario” y que en su lugar la entidad continuará apoyando a organismos no gubernamentales y a voluntarios que llevan ayuda a viviendas en áreas rurales o remotas a medida que se va restaurando el suministro de agua y de energía eléctrica.

Pero la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, una persistente crítica de la labor de FEMA durante la emergencia del huracán María en Puerto Rico, dijo que cientos de miles de personas aún dependen del agua y alimentos que reparte la entidad porque gran parte de la isla sigue sin electricidad, que es la principal fuente de energía de las cocinas residenciales del país.

“El 35 por ciento de la población, 700,000 y pico de habitantes, no tienen energía eléctrica. Si tú no tienes energía eléctrica, no tienes la capacidad de tener comida en tu casa”, dijo Yulín Cruz el martes en Washington, adonde fue invitada a presenciar el discurso del Estado de la Unión del presidente Donald Trump.

Yulín Cruz dijo que el lunes tuvo que llevar agua y leche en polvo a los estudiantes de una escuela pública ubicada en las afueras de la capital que aún no cuenta con electricidad y sostuvo que en la isla “hay necesidad todavía”.

Por otro lado, un grupo de 30 legisladores estadounidenses de ambos partidos enviaron el martes una carta a FEMA pidiéndole que continúe el suministro.

“Los exhortamos a que continúen distribuyendo comida y agua en Puerto Rico hasta que la situación en la isla haya mejorado sustancialmente”, reza la misiva distribuida por el representante demócrata de Florida, Darren Soto y firmada también por los senadores Marco Rubio y Bill Nelson, y otros miembros de la Cámara de Representantes.

En Puerto Rico, el secretario de Seguridad Pública, Héctor Pesquera, dijo que antes de suspender la entrega de agua y alimentos FEMA debe informárselo al gobierno local, cosa que no había sucedido oficialmente el martes.

“El Gobierno de Puerto Rico aún se encuentra en espera de datos críticos que deben ser proporcionados por FEMA para determinar cuándo estas responsabilidades deberán ser transferidas de FEMA al Gobierno de Puerto Rico como parte de la transición de la fase de respuesta a la fase de recuperación”, dijo Pesquera.

La entrega de información “no ha sucedido aún y no fuimos informados sobre que los suministros se detendrán, ni el Gobierno de Puerto Rico ha acordado esta acción”.

Por su parte, la comisionada residente en Washington, Jennifer González, dijo que “es demasiado pronto para, sin previo aviso, suspender las entregas de alimentos y agua por parte de FEMA a decenas de miles de ciudadanos estadounidenses en Puerto Rico que todavía están, desesperadamente, necesitados de estos suministros vitales”.

González destacó tal como lo hiciera la alcaldesa de San Juan que una tercera parte de los clientes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), la única proveedora de electricidad en la isla, aún no tienen energía y en algunas partes de Puerto Rico tampoco hay servicio de agua potable.

“Para muchos en Puerto Rico, la emergencia humanitaria está lejos de haber terminado. La decisión de FEMA de poner fin inmediatamente a la entrega de suministros básicos de sustento a nuestras personas más vulnerables es intemporal e irrazonable y debe ser revocada”, dijo la delegada de Puerto Rico en Washington.

FEMA sostiene que aún tiene en Puerto Rico 46 millones de litros de agua, dos millones de comidas y dos millones de meriendas que se pueden distribuir de ser necesario y que hasta la fecha ha distribuido más de 65 millones de botellas de agua y más de 58 millones de comidas y meriendas.