El secretario de Estado,
Marco Rubio, intervino en
su primera audiencia en el Capitolio para analizar el
cambio constante en las
relaciones bilaterales con Irán. El funcionario explicó que
la triangulación de mensajes a través de
intermediarios y los
fallos de comunicación retrasan el
diálogo diplomático. La cautela del jefe de la diplomacia coincide con las gestiones de la Casa Blanca para
frenar los ataques entre Israel y Hezbolá en el Líbano.