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Su último deseo era que sus cenizas fueran enviadas al espacio. Hoy su familia las mandó en un cohete

Una pequeña cajita con restos de un fanático de las misiones espaciales que murió a sus 36 años despegaron en el SpaceX Falcon 9, junto a las cenizas de otro centenar de personas, de la Base de la Fuerza Aérea Vandenberg en California . "James, fuiste un águila en tierra – ahora podrás elevarte a través de los cielos", escribieron sus padres.
3 Dic 2018 – 11:45 PM EST

A finales de 2016 James Eberling le dijo a sus padres, poco antes de morir, dónde quería que fueran llevadas sus cenizas. No era en un bosque, una montaña o el mar, su lugar preferido y donde quería que sus restos quedaran era el espacio.

Aunque por mucho tiempo los padres de James, un fanático de las misiones espaciales que murió a los 36 años, creyeron que no iban a poder cumplir el último deseo de su hijo, este por fin se hizo realidad. Este lunes el cohete SpaceX Falcon 9 despegó con los restos de él y otro centenar de personas contenidos en un satélite homenaje que dejarán orbitando durante unos cuatro años.

Los Eberling lograron su objetivo gracias a una compañía de San Francisco, Elysium Space, que cobra cerca de 2,500 dólares a cada famila para enviar una parte de las cenizas de sus seres queridos al espacio. Entre estas están los restos de veteranos y entusiastas del espacio, así como los de otros fallecidos que sus familiares quieren recordar y "celebrar en la poesía de un cielo estrellado", según señala la empresa.

Los padres de James enviaron los restos de su hijo en una pequeña cajita de 4 pulgadas, con la inscripción de sus iniciales JME y en donde también pusieron un último mensaje para él: "James, fuiste un águila en tierra – ahora podrás elevarte a través de los cielos".

Ellos podrán monitorear el recorrido de la nave espacial donde van las cenizas a través de una app que les permitirá ver en tiempo real mientras el satélite orbita la Tierra.

El lanzamiento hace parte de una misión compartida, organizada por otra compañía, Spaceflight, que compró el cohete para alojar a varios clientes. La nave espacial contiene 64 satelites de diferentes entidades, comerciales y gubernamentales de más de 17 países.

Fotógrafo y fanático de los lanzamientos

James Eberling fue un entusiasta de los cohetes toda su vida, según contó su madre Beverly a la cadena CNN. También era fotógrafo y por eso iba a menudo a la Base de la Fuerza Aérea de Vandenberg en California (de donde despegó el SpaceX Falcon 9 este lunes) para tomar fotos de los lanzamientos.

La búsqueda de este servicio les tomó un poco de tiempo porque pensaban que solo lo podían hacer desde Cabo Cañaveral en Florida, pero finalmente descubrieron que en esta costa también lo podrían hacer y presenciar el lanzamiento del cohete donde llevan las cenizas.

La misión estaba programada para el 19 de noviembre, pero se retrasó un poco. Sin embargo, para esta madre fueron dos años de espera que han valido la pena. "Estamos muy felices de poder cumplirle su último deseo y significa mucho para mi esposo y para mí", dijo.

Ahora, con más razón, cuando los padres de James miren al cielo al recordarlo, sabrán que en algún lugar del espacio en medio de las estrellas está su hijo.

El espectacular lanzamiento de un cohete de SpaceX ilumina el cielo nocturno de Los Ángeles (fotos)

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